Si tienes una idea, una asociación en marcha o un problema que no sabes cómo encajar, te ayudo a ordenarlo y a sacarlo adelante.
Sin tecnicismos innecesarios y sin hacerte sentir perdido en el proceso.

En qué puedo ayudarte
Trabajo con asociaciones y fundaciones en momentos muy distintos, pero casi siempre con algo en común: hay dudas, hay bloqueo o hay demasiadas cosas a la vez.
Puedo ayudarte, por ejemplo, en esto:
- Crear tu asociación o fundación desde cero
- Asesorarte en la gestión del día a día
- Resolver problemas internos que se han ido complicando
- Darte claridad cuando no sabes muy bien por dónde seguir
No hace falta que tengas todo claro antes de venir. Para eso estoy.
Esto es para ti si…
✔️ Tienes una idea y quieres ponerla en marcha, pero no sabes por dónde empezar
✔️ Ya tienes una asociación, pero te sientes un poco perdido con la gestión
✔️ Hay un problema interno y no sabes cómo abordarlo sin que vaya a más
✔️ Necesitas a alguien que te explique las cosas claras, sin rodeos
Y también si simplemente necesitas parar un momento y entender qué está pasando.


Cómo trabajo
No tengo una forma de trabajar «de despacho clásico», y tampoco quiero tenerla.
- No te voy a hablar complicado si se puede explicar fácil
- No es solo darte una respuesta, sino ayudarte a ver qué hacer con ella
- Me gusta entender bien lo que hay antes de decirte nada
- Y si algo no es buena idea, también te lo voy a decir
Y algo importante:
No lo sé todo. Ningún abogado lo sabe todo.
Pero sí sé algo muy valioso: cómo analizar lo que tienes delante y encontrar el camino, contigo.
Trabajo contigo, no por encima de ti.
Naturalidad, cercanía y entendimiento. Lo que ves, es lo que hay.
Por qué trabajo así
La fundadora de la primera asociación que ayudé a crear tenía que ir a solicitar el NIF provisional y no sabía cómo hacerlo.
La acompañé, pero la realidad es que yo tampoco lo tenía claro. Era la primera asociación que montaba y la primera vez que iba a enfrentarme a ese trámite.
Aun así, me planté en la oficina de Hacienda, rezando para no liarla.
Fuimos juntas, cogimos turno, nos atendieron… y salió todo rodado.
Al salir, en el hall, se emocionó tanto que empezó a dar saltos y a darme abrazos allí mismo.
Y yo me fui a casa tan feliz.
Ahí entendí que esto no va de trámites.
Va de personas, de proyectos que importan y de todo lo que hay detrás.
Desde entonces, intento no perder eso de vista nunca.

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